Malvinero, o traidor. Malvinero, o antipatria. Malvinero o imperialista británico.
¿Qué es ser malvinero? En estos treinta años que pasaron pareciera que ser Malvinero es reclamar la soberanía argentina sobre las Islas sin más, echar al pirata usurpador y de pura lástima aceptar a los isleños.
Pareciera ser Malvinero es demandar que el Reino Unido se siente a dialogar, sin sacrificar nada de nuestro lado.
Enarbolar otras posibilidades te señala como alguien que defiende los intereses británicos como lo hiciera notar Pacho O’Donnell sobre Vicente Palermo a raíz de la carta que varios intelectuales y periodistas argentinos firmaran en busca de un acercamiento alternativo a la solución del conflicto.
Es decir: pensamos de la manera impuesta o no merecemos llamarnos argentinos.
¿Porque tenemos que pensar que alguien que opine como Palermo es antiargentino? ¿No podrá ser su propuesta más viable teniendo en cuenta lo que ha pasado con la que hemos llevado adelante en los últimos treinta años?
Hoy para mi es un día de tristeza porque se sigue enarbolando el mismo discurso retrogado y acabado.
Se critica duramente al gobierno que nos llevó a la guerra pero seguimos llamando ¨gesta¨ a la invasión.
Malvinas no fue una gesta, y más allá de la valentía y bravura que tanto gusta remarcar de nuestros soldados, ellos fueron víctimas.
Los isleños
Mientras no aceptemos que los isleños son parte esencial de este diferendo dificilmente podamos dar algún paso.
Hoy parece que tenemos el apoyo de Latinoamerica y el mundo según nos cuentan desde despachos oficiales.
En las reuniones de los grupos continentales se siguen firmando papeles donde se apoya nuestro reclamo, pero ya han aclarado varios paises que negocios con el Reino Unido seguirán haciendo. Es lógico. Es natural. Es lo correcto.
En vez de negar a los isleños deberíamos aceptarlos como parte del problema Ofrecerles posibilidades que les faciliten la vida. Vinculos aéreos realmente baratos. Acceso a productos con facilidad y a bajo costo. Ofrecerlo, no imponerlo.
Y aceptar el no como respuesta e insistir en la mano tendida y no en el reclamo soberbio.
Aquel 2 de Abril los 2000 isleños ¨ocupas` fueron invadidos por 16000 soldados.
Imaginemos eso en nuestra casa o en nuestro pueblo. ¿Y esperamos que nos quieran? ¿Que acepten sin discusión nuestras propuestas?
Más allá de haber sido durante un gobierno de facto que persiguió a su propio pueblo, fue Argentina quien inició un conflicto armado en 1982. De ese conflicto salimos derrotados y eso, aunque no nos guste, cambió radicalmente las cosas.
Hoy queremos dialogar pero desde una postura de demanda y exigencia que dificilmente nos acepten.
Aún recuerdo muy bien mi primer día en Puerto Stanley, Puerto Argentino, Falklands Islands, Islas Malvinas. Era el atardecer de un sábado y las calles de la ciudad estaban desiertas.
Sentia una profunda ansiedad y hasta temor de la recepción que nos darían los isleños a ese pequeño grupo de argentinos.
Esos 10 días en Malvinas me marcaron a fuego y en las seis visitas siguientes confirmé que seguir negándoles entidad a los habitantes de las islas es el peor error que podemos cometer.